Es irónico como de pequeños estamos deseando crecer, hacer cosas por nosotros mismos; para no tener que llamar a mamá para todo, para tener un móvil, un ordenador; para salir a la calle con tus amigos, para no tener que irte a la cama pronto... Pero cuando crecemos, cuando ya tenemos todo eso, cuando ya tenemos lo que queríamos de pequeños, otra vez, queremos volver a ser niños, niños que dependen de su mami, para preocuparnos de lo más mínimo. ¿Por qué es así? Yo creo que de pequeños, lo único que queremos es sentirnos libres, queremos saber como es sentirse mayor; pero cuando creces, y ya tienes que tomar decisiones por ti mismo, sabes que habrá consecuencias, buenas y malas; experimentarás dolor, sabrás lo que es tener que plantarle cara a todo lo que hagas o digas, porque ya tu mami no te sacará las castañas del fuego, te las tendrás que arreglar tu solito, y luchar tu solo, por lo que quieres, y lo que quieras conseguir.
Por eso, cuando crecemos, lo único que queremos es ser niños pequeños, porque cuando te caías, ahí estaba tu mami ya, para cogerte en brazos, y curarte la "pupa"; porque cuando necesitabas algo, con solo decir "mamiiii" ya lo tenías todo arreglado... ¿Nostalgia? Un poco, echo de menos esos tiempos, pero... ¿Quién dice que lo que queda por venir no vaya a ser bonito también? Como ya he dicho muchas veces, la vida se basa en los golpes que nos damos, la felicidad llega, y nos damos cuenta de que llorar no sirve de nada, de que lo mejor que puedes hacer es sonreír, darle a la vida en los morros, y hacer sufrir con tu sonrisa, a todos los que quisieron borrarla de tu cara, a todos los que algún día te hicieron daño. SONREÍD ANTE TODO, disfrutad de la vida; aunque os caigáis, si te caes, levántate, si lloras que sea por algo verdaderamente malo, y nunca dejéis que la vida os pueda, porque si es así, algo estáis haciendo mal, la vida no quiere ganarte, sólo quiere enseñarte a ser fuerte.
jueves, 24 de enero de 2013
Irónico.
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