Me doy cuenta de que estar triste no me sirve para volver a verte, y que llorar no te trae de vuelta conmigo. Me he dado cuenta de que pensarte con todas mis fuerzas no me hace soñar contigo, también que aunque me imagine que me abrazas cada día, no me llena el corazón como los abrazos que me dabas. Me he dado cuenta de cuánto me gusta que me picaras con cualquier chorrada. Me he dado cuenta de que necesito verte cada día para ser feliz. Echo de menos que me trates como una princesa de cuento; que vengas a despertarme, te quedes mirándome como si para ti fuera la más bonita de todas, me hagas caricias y que después me cojas en brazos y me llevaras hasta la cocina. Echo de menos ir a tirarme encima tuya para despertarte de la siesta, y que tú me miraras con cara de perro, y que de repente sacaras una media sonrisa que a mí me encantaba. Echo de menos jugar a empujarnos con los pies estando uno en cada punta del sofá. Echo de menos mirarte, quedarme un rato mirándote, y pensar en la suerte que tenía en tener un padre como tú. Echo de menos cogerte de la mano, y pensar en lo muchísimo que te amo. Me doy cuenta de que he vivido los mejores 18 años de mi vida contigo. Me he dado cuenta de que se puede amar sin ver, sin sentir, sin hablar... Me doy cuenta de para amar solo se necesita un corazón lleno de amor. El amor, ese sentimiento que tú me enseñaste a sentir, ya que fuiste el primer hombre que amé, y el primer hombre que me enseñó a amar. Fuiste mi héroe, mi enemigo a veces; mi consejero, mi ayudante, mi profesor, mi guardaespaldas, mi chófer... Pero... ante todo, siempre serás mi padre, y el único hombre que amaré toda mi vida. Te amé desde que nací, y te amaré todos los días de mi vida.
domingo, 22 de diciembre de 2013
lunes, 7 de octubre de 2013
Irune no es Irune...
Dicen que escribiendo lo que siento, o simplemente compartiéndolo, me voy a sentir mejor. Pero a mí lo de escribir no me está sirviendo para nada, porque el dolor no se va y la tristeza y mis lágrimas siguen ahí. No tengo fuerzas para afrontar la vida, lo que a esta le dé la gana de ponerme por delante. No tengo fuerzas para afrontar el día a día; ni fuerzas ni ganas. Mi mente está totalmente fuera de sí, no soy capaz de concentrarme para hacer nada, está encerrada en sí misma mandando dolor, dolor y más dolor a mi corazón. Antes no era difícil sacarme una sonrisa, más bien era lo más fácil del mundo, porque me reía con todo y por todo. Pero ahora es totalmente al revés. Nadie me ve, pero durante el día, más de una lágrima cae de mis ojos. Mi voz es tímida, lo que nunca he sido. Pero es que si me pongo ha hablar sé que voy a llorar, sé que voy a empezar a llorar y no voy a poder parar, como me pasa cada noche. Me puedo pasar horas y horas llorando, mordiendo la almohada y dándole puñetazos de la rabia, pidiendo una maldita explicación de por qué tú, por qué tan pronto, y por qué así. Siempre he dicho que yo no soy de llorar, que en mi vida pocas veces he llorado. Pero ahora estoy llorando lo que no he llorado en 18 años. Porque esto me está superando, esto me supera, esto puede conmigo. Llevo más de un mes sin dormir una noche entera, seguida, y estoy que me caigo. Pero aun así, no sé si será el dolor o la rabia lo que me impide dormir, no puedo, no consigo dormir. Me creía una persona fuerte, una persona que podía con todo lo que se le viniera encima. Pero veo que la vida me ha querido demostrar que no, de la manera más dura que ha podido. Me ha demostrado que soy débil, que no puedo aguantar una sola lágrima dentro de mí como hacía antes. Al final he llegado a la conclusión de que la vida no te enseña a golpes, te enseña a hostias, pero de estas hostias con las que te caes al suelo de lo fuerte que te dan. Pues así estoy, tirada en el suelo, con el mundo encima de mí. Sin poder moverme, sin poder hacer nada para salir de ahí, al menos por ahora, porque estoy sin fuerzas para levantarlo, y si intento levantarlo, duele. Estoy atrapada en un yo que no soy yo. Irune no es Irune, Irune no sonríe, Irune finge una sonrisa. Irune no ríe, Irune llora. Irune no está feliz, Irune está destrozada...
domingo, 15 de septiembre de 2013
No soy capaz de asimilar tanto dolor.
Intento buscarte por todos lados. En mis sueños, en mis lágrimas... Pero lo único que encuentro son recuerdos, recuerdos que me dan tristeza porque sé que jamás se volverán a repetir, sé que se quedarán en eso, en recuerdos. En imágenes que crea mi mente, imágenes que son pasado, momentos vividos, pero yo eso no lo quiero... Yo no quiero recordarte, yo quiero seguir viviendo momentos contigo. Yo no quiero tener cosas que me recuerden a ti, yo te quiero tener a ti. Yo no quiero darle besos a tus fotos, yo quiero darte besos a ti. Yo no quiero abrazar cosas que huelen a ti, quiero abrazarte a ti. Yo no quiero imaginarte, quiero verte. Yo no quiero sentirte, quiero caminar de tu mano. Yo no quiero llorar porque tú no estés, quiero sonreír viéndote cada día. Llego a casa y te sigo esperando, sigo esperando a que abras la puerta para decirte: Hola papito, y que tú me digas: Hola cariño. Yo no quiero llegar a casa y que esto no pase. Yo no quiero que sea de noche si nosotros no nos peleamos por qué ver en la tele. Yo no quiero dormir sabiendo que al día siguiente no te voy a encontrar. Yo no quiero pensar que no te volveré a ver, no quiero pensar en que te has ido para siempre. No puedo, no puedo pensarlo, no puedo creerlo, no soy capaz de asimilar tanto dolor. Tu recuerdo es lo único que me queda, pero él no puede hablarme de ti. Necesito oírte. Necesito que estés aquí. Porque yo no quiero decirte "te amo" mirando al cielo, quiero decírtelo mirándote a los ojos...
jueves, 12 de septiembre de 2013
Por ti papito.
domingo, 26 de mayo de 2013
La alegría en personitas pequeñas.
Vale, sí, me siento sola, lo admito. Como también admito que lloro cada noche sin saber el porqué, y que daría lo que fuera por desaparecer por un tiempo, irme lejos de todo esto, salir de esta maldita ciudad que me ha dado los peores años de mi vida; alejarme de todos y de todo lo que me rodea, olvidarme de todo, y vivir feliz de una maldita vez. Creo que nadie se daría cuenta de que falto, total, sólo soy una más, no soy imprescindible en ningún lado. Parece que soy una extraterrestre que ha venido de otro planeta, porque debo ser lo más raro del mundo; no me gusta beber, no me gusta salir un sábado a emborracharme a un parque y estar tirada por los suelos, pero por lo que parece aquí a todo el mundo le gusta eso; pero a mí me das un niño pequeño para pasar con él la tarde, y ya soy la más feliz del mundo. ¿Porque? ¿Por qué no soy igual que los demás? ¿Por qué me ven como un puto bicho raro? No lo soy, no me siento así, sólo me gustan distintas cosas que a ellos... Ellos serán felices con una botella de vodka o ron, y yo con un biberón lleno de leche para dárselo a un niño, ¿Acaso eso es malo? Quizás he madurado demasiado pronto, yo no pienso en un futuro cercano como ellos, yo pienso en mi futuro, con mis hijos y mi marido, mi casa... Sé muy bien lo que quiero, y lo que me gusta, yo siempre he sido una niña con las cosas claras, aunque muchas veces puedo hacer las cosas sin pensar, porque también tengo que admitir que me muevo por impulsos, pero la vida también esas veces no te da tiempo para pensar en lo que quieres, te da las opciones y tienes que tomar una decisión rápida. Yo tengo claro como soy, confío en lo que hago; le hago frente al dolor de la mejor manera posible; pero siempre, siempre, siempre, cuando estoy con un pequeño se me olvida todo, porque miro su sonrisa, su risa, su carita con sus mofletotes gorditos que son para morderlos, y es que dan una alegría... Gracias a dios, tengo a muchos bebés en mi vida, que aunque no sean míos del todo, me alegran totalmente un día malo.
domingo, 21 de abril de 2013
Eres genial tal como eres.
Seguramente no nos conozcamos, pero quiero decirte una cosa: Nunca dejes de luchar, nunca dejes de tener ilusiones, nunca dejes de soñar; nunca dejes que alguien te haga sentir inferior, no dejes que te pisoteen; no dejes nunca de sonreír, nunca dejes de reír, de saltar, de bailar... Por mucho que te pueda pasar, por muchos problemas que tengas, por favor, nunca pierdas tus ganas de seguir adelante, siempre hay alguna pequeña cosa por la que seguir, y por muy pequeña que sea, ya es una razón para seguir luchando por seguir adelante y volver a sacar la sonrisa. Nunca vas a estar solo, hay gente que te quiere, te apoya, y siempre te intentarán sacar esa sonrisa bonita. Cada uno es perfecto a su manera, hay muchas formas de ser perfecto, y tú, no para todos serás la persona perfecta, pero si lo eres para mucha gente. Nunca pienses en el "no puedo hacerlo", siempre se puede si se quiere, y si luchas, y lo haces con ilusión y pensando que vas a poder, podrás. No hagas caso a las palabras feas que te digan, no las mereces, eso es envidia; no dejes que alguien que no merezca la pena te hunda, bueno... No dejes que nadie te hunda, aunque sé casi segura que tú eres fuerte, y no dejarás por nada del mundo que nadie lo consiga, ¿Verdad? Demuéstrale a la gente lo que vales, lo alto que pudes llegar, y lo feliz que puedes llegar a ser; hazlo, hazlo por ti, por la gente que te quiere, y para hacerle ver a la gente que un día te quiso hacer daño que tú eres fuerte, y darles en los morros con tu felicidad y tu sonrisa. Tienes una vida por delante, una vida maravillosa llena de sorpresas, llena de felicidad... La vida que te mereces. Sé que muchas veces es un bache tras otro, una caída tras otra; que parece que no levantas cabeza, y que no conseguirás hacerlo nunca, pero... ¿Cómo puedes pensarlo? Si yo sé que tú puedes con todo lo que se te venga encima, que tú vas a luchar por sonreír y por ser feliz, no me cabe la menor duda. Mucha gente en el mundo, dará las gracias porque tú existas, que se alegra de conocerte y tener tu amistad, y habrá muchísima gente que está orgullosa de ti, y siempre lo estará. ¿Te digo una cosa? La sonrisa es lo más perfecto de cada uno, lo más bonito; una sonrisa en la cara, hace bello a todo el mundo, así que yo te digo: Sé bello/bella para siempre y nunca dejes de quererte.
lunes, 8 de abril de 2013
Pequeñas ilusiones.
Me gustaría volver a sentirme princesa, como cuando era pequeña y me ponía un vestido y empezaba a dar vueltas, y pensaba que un príncipe azul llegaría a mi vida, que iba a tener un castillo rosa enorme, que iba a tener muchos hijos, que iba a ser rica... ¿Dónde está esa vida? ¿Dónde está mi príncipe perfecto? ¿Dónde está todo lo que soñé con cinco años? Todo se ha quedado en ilusión, imaginación. Yo pensaba que iba a ser la princesa de un cuento, un cuento con muchas flores, pájaros, sonrisas y deseos cumplidos; hadas, genios... Y por supuesto, un príncipe vestido de azul, que me quisiera por encima de todo, que me despertara cada mañana con un beso de amor; un príncipe que no me dejaría nunca; mi príncipe perfecto. Los cuentos son sólo eso, cuentos; para una niña de cinco años, puede llegar a ser su planteamiento de vida, pero a medida que vaya creciendo, se dará cuenta de que la vida no es como en los cuentos, bueno, o si, porque... ¿Qué hay después del "vivieron felices y comieron perdices"? Pues parece que el cuento termina ahí; cuando los protagonistas encuentran la felicidad, pero lo que no nos enseñan es que esa felicidad hay que mantenerla, que siempre no se va a vivir feliz; que en la vida te tienes que caer, tienes que sufrir, tienes que llorar... ¿Y la princesa? No existe, no hay princesas; ¿Y el príncipe? Tampoco lo hay... Pero si puede haber un chico que te haga sentir princesa, ese será tu príncipe, aunque en realidad los dos seréis imperfectos, pero perfectos el uno para el otro, que es lo que importa. ¿Que cuándo va a llegar? No se sabe. Ojalá se pudiera saber, la verdad es que te ahorrarías mucho dolor, pero no, no se sabe ni cuándo llegará, ni quien ni cómo será; así que, tendrás que ir probando, te enamorarás de un posible "príncipe", pero puede que no sea el definitivo, y sufrirás hasta que llegue otro posible... Y así hasta que por fin lo encuentres; aunque muchas veces, cuando crees que lo has encontrado, no ha sido así, y te das cuenta de que has estado haciendo el tonto, de que él no es tu verdadero amor, que no es tu verdarero príncipe, que es un príncipe casi perfecto para ti, pero que no es tu perfecto candidato, así que, tendrías que seguir buscando. Me gustaría volver a ser esa niña de 5 años llena de alegría e ilusión. ¿Por qué cuando eres pequeña crees que puedes con todo, y a medida que vas creciendo esa sensación va disminuyendo? No lo entiendo, se supone que a medida que creces te vas haciendo más fuerte, pero visto por ese lado no es así. Yo ya no espero nada de la vida, no espero ilusiones, ni felicidad; que venga lo que tenga que venir, no puedes decidirlo, no puedes planear tu vida, porque nunca nada saldrá como tú esperas, ni como tú quieras. La vida es una caja rosa, con dibujos de corazones, princesas de cuento, coronas y estrellas; y esa caja, está llena de sorpresas que a lo largo de tu vida irás descubriendo poco a poco.
martes, 19 de marzo de 2013
¿Buena persona?
En realidad, no soy lo que doy a ver. En verdad yo soy muy demasiado débil, muy pesimista, una persona que llora con facilidad; pero todo eso lo dejo escondido en mi cama, en mi cuarto; cuando salgo de él soy una persona que no llora nunca, una persona fuerte y optimista. ¿Por qué lo hago? Pues por las personas que tengo a mi alrededor, porque pienso que la gente se merece ser feliz, y cuando veo que alguien está mal, soy capaz de hacer cualquier cosa por verle bien, siempre antepondré la felicidad de los demás a la mía, siempre intentaré sacarle una sonrisa a la gente, y por muy mal que esté yo, mi corazón me pide ser así. La gente dice que eso es de ser buena persona, pero yo no lo creo, yo creo que eso es lo que todo el mundo debería hacer, porque no cuesta nada hacer sonreír a una persona, no cuesta nada dedicarle a alguien unas palabras de apoyo para que se no se sientan solos. Sí, muchas veces ayudo a la gente y yo estoy peor que ellos, pero eso yo no lo puedo cambiar, soy así, y prefiero ver felices a los demás antes que a mí.
lunes, 25 de febrero de 2013
Sensaciones nuevas.
¿Sabéis esa sensación de volverte a sentir querido por alguien? ¿De sentir que eres especial para alguien? Me vuelvo a sentir princesa, me vuelvo a sentir guapa, me siento segura; siento cosas raras que nunca había sentido, y eso me encanta, porque es una sensación buena; una sensación que me hace estar sonriendo todo el día como una idiota, con esa sonrisa que nos sale a todos cuando estamos nerviosos y no queremos que nadie vea esa sonrisa, porque tú mismo sabes que en ese momento tienes una cara de empanao feliz que no puedes evitar. Así me siento yo ahora; mientras estoy escribiendo esto tengo esa sonrisa, y me encanta. Hacía mucho que no me sentía así, yo creo que este sentimiento era el único que me faltaba cara poder llegar a la felicidad; aunque sienta un poco de miedo a lo que pueda venir, pero eso es el futuro, y la felicidad que tengo ahora no me la va a quitar nadie, y esta sonrisa mucho menos.
No sabéis lo mucho que necesitaba sentir esto, y no voy a dejar pasar esta oportunidad por miedo, porque si una cosa he aprendido de la vida es que cada oportunidad sólo se da una vez, y no hay que desaprovecharla nunca; porque luego más adelante te puedes arrepentir. Creo que si al final él y yo llegamos a algo, saldrá bien, porque ya me toca ser feliz, me toca sonreír, y me toca no comerme la cabeza; me toca sentir mariposas en el estomago... Si es que se me nota en los ojos, estoy enamoradita de ese niño que me hace sentir la mejor, la más bonita; me hace sentirme única, el me valora; y lo mejor: Me hace sentirme bien conmigo misma, me ha hecho aprender a valorarme; porque si él me ve algo especial, será porque lo tengo, digo yo, aunque otros no lo hayan podido ver.
Que feliz soy joe, ya me tocaba serlo del todo y empezar a disfrutar de verdad de todo, ya me tocaba sonreír todo el día con una sonrisa que por mucho que quiera disimular, no puedo borrar de mi cara; con unos ojos llenos de ilusión que espero que no se decepcionen; porque la verdad es que estoy muy ilusionada.
Al final eso de "llegará cuando menos te lo esperes" es verdad, porque para nada me esperaba esto. Y con esto he aprendido que jamás hay que dejar de luchar por lo que uno quiere, por muy difícil o imposible que parezca, siempre habrá un 1% de posibilidad de que algo ocurra, y no la puedes dejar escapar; y ese 1% puede llegar a ser mucho si tú luchas por ello.
martes, 19 de febrero de 2013
La vida, un libro con muchos capítulos.
La vida en sí, es como un libro; un libro que hay que escribir despacio, un libro en el que en cada página hay algo nuevo, algo que hay que aprender. Ese libro tendrá capítulos felices, divertidos, alegres y tristes. En cada capítulo aparecerán personajes nuevos que cambiarán el sentido de los siguientes; aunque no todos los personajes se quedarán durante todo el libro, pero ahí estarán, en esos capítulos anteriores. Nunca sabrás qué pasará en el siguiente capítulo hasta que no des por terminado otro. Muchos capítulos, muchas páginas de ese libro; se quedarán en blanco, pero a medida que vayas avanzando, poco a poco irás escribiendo todo lo que en su día no habías escrito. La vida está basada en esos capítulos, cada momento de tu vida; cada pensamiento, cada caída, cada lucha, cada sonrisa, cada lágrima, cada carcajada; son un nuevo capítulo, porque siempre te acaban enseñando algo nuevo que anteriormente no sabías. Las personas que entran en tu vida, a lo largo de ella, no siempre se quedarán a tu lado, pero siempre quedarán en el recuerdo, siempre serán parte de ti; da igual cual fuese el motivo por la que esa persona desapareció de tu vida, para bien o para mal, esa persona seguirá ahí siempre, dentro de ti, por mucho que quieras olvidarla, te ha marcado, te ha enseñado, jamás podrás hacerlo. Lo único que diferencia la vida de un libro, es que en la vida no podrás volver atrás para hacer algo que no hiciste en su momento; por eso es mejor dejarte llevar por los impulsos, y hacer lo que quieras y sientas en cada momento; porque es mejor arrepentirse de algo que se haya hecho, que de algo que no se haya hecho: Es mejor intentar y fracasar, que fracasar sin intentarlo. En la vida nadie te dará la opción de volver atrás para cambiar algo, y eso es lo que hace que la vida sea única, es lo que hace que la vida tenga sentido; porque si pudiéramos volver atrás para cambiar nuestros errores, la vida sería un poco aburrida, y sería un bucle interminable; día tras día igual, porque si cometes errores, aprendes e intentas no volver a cometerlos; si te caes, te levantas; si ríes, lloras y si lloras, ríes; si piensas, actúas... Al igual que el boli necesita tinta para escribir, en la vida necesitas caer para levantarte; casi todo en la vida, una cosa va unida con otra, porque una sin la otra no sería posible. La vida consiste en ir aprendiendo cosas nuevas todos los días, no hay que tenerla miedo; porque al igual que te enseña, y aunque parezca que no, cada enseñanza te la hace más llevadera; porque cada día te va haciendo un poco más fuerte. La vida vale la pena vivir, y cada capítulo de ella; cada capítulo de ese libro que escribes tan despacio, disfrutarlo como si fuera a ser el último de tu libro.
jueves, 14 de febrero de 2013
Imaginar.
Hay veces en la vida que te paras a pensar en qué quieres hacer con ella, en cómo será tu futuro, tus niños, tu marido. Y te paras a pensar que en distintas épocas o etapas de tu vida has pensado esto mismo, el futuro, qué será de él. Y te das cuenta, de que cuando eras pequeña pensabas en cómo sería tu vida con 18 años y te das cuenta de que nada es lo que creías. Que las aspiraciones que tenías por entonces ni siquiera se asemejan en lo más mínimo. Te fijas en aspectos de tu vida que no querías que fueran así, te imaginabas una vida perfecta, teatro, príncipes y princesas. Y cuando llegas al momento del futuro que pensabas antes, te das cuenta de que todo eso existe, siempre y cuando lo imagines. Empiezas a pensar en cosas que antes sospechabas, en cavilaciones y miles de preguntas que antes no tenían respuesta. Supongo que en sí, ahora todo es diferente, porque es cierto que ahora adquieres la madurez que antes no tenías. Pero aún así, te da miedo llegar a ese momento de tu vida que planificas ahora y ver que no es lo que pensabas. No es que sea mejor ni peor, la hipótesis con la realidad, sino que te das cuenta de que obtienes lo que construyes. Por lo que te conciencias y vas caminando despacio, estando atento a tus decisiones, y vuelves a caer en lo mismo. Otra vez pequeñas decisiones que tomamos de manera espontánea se convierten en errores del futuro o lo marcan. Y claro, te frustras porque no puedes marcar la pauta de un futuro con el que sueñas, porque jamás va a ser así. Y por eso creo que dicen que tenemos que ser nosotros mismos siempre, porque al fin y al cabo, las decisiones son muy personales. Porque por mucho que intentes huir de lo que piensas, de lo que dices o lo que haces, el destino seguirá su curso como hasta ahora. Por eso es difícil soñar con algo, porque no se sueña de aquí a un futuro lejano, se sueña todos los días y se lucha por ello. Normalmente esperamos a que nos vengan las cosas por sí solas, con frases como "ya veré lo que hago". Ese es uno de los grandes errores. Eso es lo que nos hace anclarnos en el tiempo y no darnos cuenta de que cada paso en falso se guardará en tu historial. Es por eso que hay gente que no cree en el destino, porque piensa que el destino está en todo lo que construimos día a día. Si todos nos hiciéramos preguntas de un futuro determinado tendríamos la respuesta de lo que será. Pero con una pega: Que confundiríamos lo que queremos que sea con lo que de verdad va a ser.
jueves, 7 de febrero de 2013
Soy así.
Me llamo Irune, llevo haciendo locuras desde el 2 de Julio de 1995. Odio mi nombre, por eso prefiero que me llamen Iru. Soy muy sensible, aunque quiera hacer ver que soy fuerte. Lucho por lo que quiero, nunca dejo de luchar, nunca me rindo. Sonrío ante los problemas, hago tonterías siempre, a todas horas; me encanta hacer reír a la gente. Soy romántica, me encanta que me digan cosas bonitas. Soy de esas que se miran al espejo y no le gusta lo que ve, pero que ha aprendido a quererse tal y como es. Me da igual lo que los demás piensen de mí, soy como soy, y si no te gusta, ahí tienes la puerta. Puede parecer que esté un poco loca, pero cuando toca ponerse seria, me pongo seria. No me gusta contar mis problemas, porque no me gusta ir dando pena por el mundo; al igual que odio llorar delante de alguien, por la misma razón. No paro quieta, no puedo estar ni cinco minutos sentada, tengo que moverme, bailar, saltar, cantar... Lo que sea, pero no puedo estar tranquila nunca. Considero que tengo amigos verdaderos, con el único problema de que todos están lejos. No juzgo a los demás antes de conocerlos, porque no me gustaría que a mí me lo hicieran; muchas veces me han dicho que a primera vista parezco una puta borde, y que luego se han dado cuenta de que es todo lo contrario. Me como mucho la cabeza, le puedo dar mil vueltas siempre a la misma cosa, una y otra vez, y suelo acabar hecha un lío. Acepto e intento seguir los consejos que me dan. Vivo la vida sin límite, haciendo lo que quiero en cada momento, sin importarme las consecuencias, pero luego las asumo y las hago frente. Cambio mucho de humor, puedo estar riéndome a carcajada limpia, y al momento ponerme borde, así sin más. No tengo miedo de lo que venga a partir de ahora, no me asusta el futuro, porque tengo claro que yo no voy a dejar de ser quien soy, nunca; y que nadie me va a cambiar... Si pretendes cambiar mi forma de ser, mucha suerte amigo; porque me gusta ser así. Si después de leer esto, me sigues queriendo igual, y sigues queriendo estar a mi lado; GRACIAS, por quererme tal y como soy, y bienvenido a mi vida.
sábado, 26 de enero de 2013
Rendirse.
¿Rendirse? Esa palabra no existe en mi vocabulario, no está entre mis planes, no pienso rendirme nunca, nunca voy a tirar la toalla, siempre voy a luchar, pero no por lo que quiero, porque a veces, lo que quieres, no es lo que realmente te hace feliz, y yo no quiero eso; yo pienso luchar, pero por ser feliz, por llegar a hacer realidad mis sueños. Yo creo en mí, creo en mis decisiones, y si algún día me equivoco, asumiré las consecuencias, como tiene que ser, porque todo el mundo se equivoca alguna vez, y yo no voy a ser menos; e intentaré no volver a cometer el mismo error, intentaré no volver a equivocarme; creo en mis sentimientos, que puede que muchas veces me jueguen malas pasadas, pero al fin y al cabo, si lo paso mal, es solamente culpa mía. Pienso alejarme de todo el mundo que me haga sentirme mal, pienso mandar a la mierda todo lo malo, despedirme de todo lo que me hace sufrir, decir adiós al pasado, vivir con una sonrisa el presente, y acoger al futuro con los brazos abiertos. Me quedan muchos sueños por cumplir, mucha gente a la que abrazar, demasiada; todavía tengo que hacer feliz a mucha gente. Espero que cuando haya cumplido todos mis sueños, tener más metas, tener más sueños; porque espero que nunca se me quite esta manía que tengo de soñar hasta despierta, que nunca se me quiten estas ganas de luchar; que mi risa fácil y escandalosa siga conmigo toda la vida, que mi sonrisa no se mueva nunca de mi cara, y que las ganas de vivir y disfrutar la vida vayan aumentando cada minuto de mi vida; porque si pierdo todo eso, ¿Qué me queda? ¿Para qué vivir? Una vida así, no sería vida, porque realmente esa no sería yo, entonces ya no sería mi vida. Ser feliz no es tener una vida perfecta, ser feliz es reconocer que la vida vale la pena vivir, a pesar de todas las dificultades. La vida tiene muchas opciones, no tienes que escoger siempre la que parece mejor, sino la que te haga más feliz. El objetivo de la vida es luchar por cumplir tus sueños, uno a uno y nunca perder las ganas de hacerlo, no RENDIRSE nunca.
jueves, 24 de enero de 2013
Irónico.
Es irónico como de pequeños estamos deseando crecer, hacer cosas por nosotros mismos; para no tener que llamar a mamá para todo, para tener un móvil, un ordenador; para salir a la calle con tus amigos, para no tener que irte a la cama pronto... Pero cuando crecemos, cuando ya tenemos todo eso, cuando ya tenemos lo que queríamos de pequeños, otra vez, queremos volver a ser niños, niños que dependen de su mami, para preocuparnos de lo más mínimo. ¿Por qué es así? Yo creo que de pequeños, lo único que queremos es sentirnos libres, queremos saber como es sentirse mayor; pero cuando creces, y ya tienes que tomar decisiones por ti mismo, sabes que habrá consecuencias, buenas y malas; experimentarás dolor, sabrás lo que es tener que plantarle cara a todo lo que hagas o digas, porque ya tu mami no te sacará las castañas del fuego, te las tendrás que arreglar tu solito, y luchar tu solo, por lo que quieres, y lo que quieras conseguir.
Por eso, cuando crecemos, lo único que queremos es ser niños pequeños, porque cuando te caías, ahí estaba tu mami ya, para cogerte en brazos, y curarte la "pupa"; porque cuando necesitabas algo, con solo decir "mamiiii" ya lo tenías todo arreglado... ¿Nostalgia? Un poco, echo de menos esos tiempos, pero... ¿Quién dice que lo que queda por venir no vaya a ser bonito también? Como ya he dicho muchas veces, la vida se basa en los golpes que nos damos, la felicidad llega, y nos damos cuenta de que llorar no sirve de nada, de que lo mejor que puedes hacer es sonreír, darle a la vida en los morros, y hacer sufrir con tu sonrisa, a todos los que quisieron borrarla de tu cara, a todos los que algún día te hicieron daño. SONREÍD ANTE TODO, disfrutad de la vida; aunque os caigáis, si te caes, levántate, si lloras que sea por algo verdaderamente malo, y nunca dejéis que la vida os pueda, porque si es así, algo estáis haciendo mal, la vida no quiere ganarte, sólo quiere enseñarte a ser fuerte.
miércoles, 23 de enero de 2013
Me duele la distancia.
Tengo miedo, tengo mucho miedo... Porque estoy conociendo a gente maravillosa, a gente que me hace sentir única, a gente que de verdad vale la pena, a gente que estoy empezando a querer mucho, pero esa gente, está en la distancia, y no sé si voy a poder soportar eso... No sé si seré capaz de vivir con tanta gente grande en mi vida a kilómetros, cuando lo que más quiero es abrazarles todos los días, tenerles a centímetros de mí, siempre, toda la vida... Tengo miedo de venirme abajo y que las únicas personas que puedan hacerme sentirme mejor estén lejos... Gracias a todas y cada una de esas personas, que ellas ya saben quienes son, no hace falta que nombre a nadie... Gracias por tantos momentos, aún estando a distancia, gracias por cada sonrisa que me habéis sacado, gracias por cada momento que me hacéis vivir a vuestro lado, que son únicos, que no los cambio por nada; por cada palabra de ánimo, por cada conversación... Estoy conociendo a gente enorme, todo me parece un sueño, es todo demasiado perfecto... Pase lo que pase, nunca os olvidaré ya, estáis dentro de mí, dentro de mi corazón, para siempre, y eso nunca va a cambiar, porque las personas, dejan huella de alguna manera... Sólo, simplemente, gracias por estar ahí, por aguantarme cuando me pongo pesada, y por quererme tal y como soy, con mis puntos, mis locuras... Gracias por estar ahí a pesar de todo. SOIS ENORMES, y cada uno de vosotros, ya tiene un hueco en mi corazón, eso nunca lo olvidéis... OS QUIERO MUCHO.
sábado, 19 de enero de 2013
Miedo a sentir.
Muchas veces, tienes miedo de sentir cosas que nunca jamás habías sentido; cosas que nunca habías experimentado... Tienes miedo a ese sentimiento, porque no sabes todo lo que te puede crear; no sabes si sufrirás, si te hará daño... No sabes si será un sentimiento bonito, o será un sentimiento de esos que te hacen daño... Y en mi caso, ese sentimiento es el amor... Es la primera vez que me enamoro de alguien tan fuerte, la primera vez que siento algo tan especial por alguien, porque es la primera vez que a mí me hacen sentirme la más especial de todas, es la primera vez que me hacen sentirme perfecta para alguien, porque aunque sea mucho soñar, yo creo que estamos hechos el uno para el otro... Nunca pensé que diría esto, pero... Tengo miedo. Tengo miedo del amor, de enamorarme más y más, porque como nunca lo he sentido, no sé hasta donde puedo llegar, no sé cuantas locuras seré capaz de cometer, no sé cuanto tiempo me pasaré enamorada locamente de un idiota que me hace sentir única... El miedo no es malo, tener miedo es lo más normal del mundo; eso significa que eres una persona, que sientes; y claro, si sientes, tienes miedo... Es todo como una cadena... ¿Por qué tiene que ir todo unido? Con lo bonito que es sentir, con lo bonito que es amar, y tener que sentir miedo por ello; no lo veo justo... Creo que tienes que disfrutar a tope de lo que sientas, sin límite, sin miedo... Porque esos sentimientos pueden desaparecer en cualquier momento, y... nunca volverán... ¿Y si dejas pasar algo por miedo y luego te arrepientes? ¿Te jodes y punto? No es lógico... Por eso, yo voy a dejar el miedo de lado, voy a hacer y decir siempre lo que sienta en el momento, y si estoy enamorada, y es un amor imposible, voy a luchar para vivir lo máximo posible ese sentimiento, aunque muchas veces me duela mirarle y saber que no somos nada, no tengo miedo de hacer lo que sienta, porque es algo que a mí me pide el corazón, es algo que necesito hacer, y es algo, con lo que en un momento, me hace la persona más feliz del mundo. No hay que tener miedo de sentir, no hay que temer al dolor, ni siquiera pensar en él, hay que vivir el presente, con impulsos, con lo que sientas en cada momento... Nunca olvidéis que sentir es uno de lo sentimientos más bonitos que hay...
viernes, 11 de enero de 2013
Y me dije: NUNCA MÁS.
Un día como otro cualquiera, estaba en casa, sola, y me dio por ponerme la música a tope, y ponerme a pensar, bueno, más bien a comerme la cabeza... Empecé a llorar, casi sin poder respirar, llorando de dolor, sufriendo, como cada día. Pero de repente me levanté, y me miré en el espejo; me vi tan mal, me vi con una cara de tristeza, de querer morirme; con las lágrimas cayendo por mi cara, los ojos inundados de lágrimas sin sentido, de lágrimas que jamás tendría que haber derramado, mi cara negra de maquillaje, los ojos rojos, hinchados, y un dolor de cabeza que aumentaba con cada lágrima, y me dije: Irune, esto no puede ser, no puedes seguir así, mírate, estás que da pena verte. No te reconozco, tú antes no eras así; tú antes podías con todo, tú antes eras fuerte; nada ni nadie podía contigo, sonreías siempre, a pesar de todo, siempre estabas alegre, a todas horas, haciendo reír siempre a los demás, con tus tonterías, tus payasadas... ¿Qué te está pasando? Nadie nunca te ha visto llorar, ¿Y vas a permitir verte tú a ti misma, así? Déjate de tonterías y de lágrimas y sal ahí fuera ahora mismo, cómete el mundo con ganas, con fuerza, y con una sonrisa, y que te importe una mierda lo que la gente diga de ti, pasa de todo lo que te digan, y vive a tu manera. La vida tiene muchas cosas buenas, que ahora mismo no puedes ver por culpa de esas lágrimas. Y en ese momento, sin pensármelo ni un segundo; dejé de llorar, me sequé las lágrimas, me lavé la cara, y me dije: NUNCA MÁS. A partir de ahora seré feliz, y pasaré de todo lo malo, de todo lo que me haga daño y de todo lo que me haga sufrir, voy a sonreír como si no existiera el mañana, como nunca lo había hecho; voy a vivir la vida como nunca la he vivido, voy a vivir la vida feliz, a mi manera, haciendo lo que me gusta, y punto.
Desde ese día, no he dejado de sonreír, no he dejado de saltar, de reír a carcajadas por cualquier chorrada... He dejado de comerme la cabeza, he dejado de sufrir, y me siento tan libre, me siento tan bien, tan orgullosa de mí misma por haber podido pasar página, que me hace aún más feliz, me hace disfrutar más de la felicidad, porque después de haberlo pasado tan mal, de haber llorado tanto, y haber conseguido salir de esa maldita rutina, me alegra. Y me alegra mucho más el que haya sido capaz de decirme a mí misma todo eso, de haber sido capaz de ver las cosas "claras" por mí misma, de haberme convencido de que no podía seguir así, y que de que tenía que empezar una nueva etapa en mi vida, un nuevo libro, con todavía muchas páginas que escribir, muchas páginas en blanco, que llenaré poco a poco, pero tengo claro, que en este libro, lo único que voy a escribir, va a ser bonito, nada de cosas tristes, eso ya pasó. ¿Qué toca ahora? Está más que claro, me toca ser feliz, que ya era hora.
lunes, 7 de enero de 2013
Haciendo el payaso.
Vale, de puta madre. Ya me ha demostrado que estoy haciendo más el tonto que nunca. Cuando he llegado si, muchos abrazos, besos... Durante toda la mañana, hasta que llega un momento que ha empezado a hablar de su novia... DELANTE MÍA. Lo tengo ya muy claro, voy a pasar página, voy a superar esto, y voy a olvidarme de él, porque una cosa tengo clara: PASO DE SUFRIR, no me merece la pena, si mereciera la pena, no habría llorado tanto como lo he hecho, y me tenía que haber dado cuenta desde un principio, de que esto no iba a ser posible; de que eres un cobarde, que no se atreve a dejarlo todo mí. Si tanto dices que me amas, si tan perfecta soy, ¿Por qué no eres capaz de dejarlo todo por mí? ¿Y sabes lo peor? Que nunca ningún chico me ha hecho sentir así, NUNCA.
Después de varios meses haciendo el gilipollas, me he dado cuenta de que no mereces la pena como pareja, que no eres capaz de dejar algo atrás por intentar algo conmigo; al fin y al cabo, por muy cariñoso que seas, por muy bueno que seas, por muchas cosas bonitas que me digas; eres igual que los demás, y ya me jode decirlo, porque yo confiaba en que tu eras diferente, lo pensaba, pero no, me equivoqué. He derrochado mis lágrimas contigo, lágrimas que no deberían de haber caído; y tengo un dolor, un dolor que no debería estar ahí, pero lo está, por tu culpa, por hacerme pensar cosas que no son en realidad, o que por miedo no te atreves a hacer.
Yo ya lo tengo claro, paso totalmente del amor, paso de chicos, quiero ser feliz, no quiero enamorarme más por ahora, no quiero sufrir, no quiero volverme a pasar un año entero llorando noche tras noche por alguien que no me valora, por alguien que no me quiere tanto como me dice. Ya me llegará el amor de mi vida, y entenderé porqué no me fue bien con los demás, cuando llegue, entenderé tantas cosas... Yo espero no volver a enamorarme así tan fuerte de alguien. Muchas veces pienso: ¿Alguien estará/habrá estado enamorado de mí hasta el punto que lo he estado yo? ¿Alguien habrá llorado porque yo no he sido su "amor correspondido"? ¿Alguien alguna vez me habrá visto la chica más bonita del mundo? No creo... Yo no soy de gustar a los chicos, no soy de esas que llaman la atención. Pero tampoco quiero, porque no me gusta, prefiero pasar desapercibida y que se fijen en mí por lo que soy en realidad por dentro, no por el físico.
La adolescencia consiste en subir, bajar, subir, bajar, seguir bajando, hundirte, volver a subir y de repente, hundirte hasta el fondo y volver a subir a lo más alto. Y no se puede hacer más.
jueves, 3 de enero de 2013
Enamorada, confundida.
Me sigo comiendo la cabeza, pero no estoy triste, porque una cosa tengo cara: Yo ya he hecho todo lo que estaba en mi mano, yo le he dicho todo lo que sentía, todo lo que en parte, me hacía daño; no me lo podía guardar más. Ahora sólo depende de lo que sienta él, de lo que él me quiera. Pero si de verdad siente todo lo bonito que me dice, lo dejará todo por mí, si no, no me merece la pena seguir con esto, con estas rayadas noche a noche, sin dormir, pensando en que hará, si él sentirá lo mismo... Tengo claro que si dentro de un tiempo, todo sigue igual, ya dejaré de luchar por conseguirle, porque yo puedo esperar, pero sé cuando tengo que dejar de hacerlo, sé cuando parar. Tengo muy claro que no me voy a arrastrar, que no voy a suplicar, no pienso humillarme de esa manera, tengo dignidad, y si no hace lo que siente de verdad por miedo, no es tan fuerte lo que siente... Todavía me queda mucho camino, y con él, mucho dolor, pero poco a poco, se superará.